

Escribiendo berberechos
Pensad bivalvos, pensad
Un Soneto me Inspira Hacer Violeta - Autor: Rafael Sarmentero
puesto por: pepeltenso
Un soneto me inspira hacer Violeta,
mas mi talento adora tal aprieto;
catorce besos manda este soneto
boca-Bukowski desde mi libreta.
.
Pido perdón por esta vía indiscreta
-la cabra tira al monte si ve un reto-;
y aunque aprecio lo leve y lo discreto,
mis labios no se venden sin receta.
.
Por el primer terceto y palpitando
de granate elemento está mi pecho,
tan violeta y tan castañeteando.
.
Ya estoy en el Bukowski y aun sospecho
que estoy los trece besos enlatando;
contad si son catorce el berberecho.
Cosas dichas (0)
Retornamos
puesto por: pepeltenso
Volvemos al trabajo. Hemos tenido esto un poco abandonado, pero aquí estamos otra vez.
Lo hacemos con una nueva propuesta sobre la que escribir. En este caso se ha de escribir algún berberecho que contenga:
- Elemento
- Perdón
- Cabra
- Labios
Ale, a darle a la cabeza
Tía Amparito (autora: Edryas)
puesto por: pepeltenso
Mi tía Amparito a todo te dice que sí y nunca te dice que no aunque te lo lleve diciendo una hora. Y es que mi tía Amparito es de otro siglo, de ese en que durante la infancia uno iba y vivía una guerra, ya ves tú. Se cuenta que caminaba por Madrid en brazos de su padre, mi abuelo, mascando una chuleta y que mi abuelo se calló por un pequeño precipicio quedándose inconsciente unos minutos. Cuando despertó distinguía claramente los berridos de la niña Amparito que había perdido su chuleta. Bastante le importaba a ella su padre.
Mi tía Amparito es, ante todo, discreta (es por eso, sobre todo, que no te dice nunca que no y a todo te dice que sí) y siempre me hacía aserrín-aserrán aunque yo no entendía qué era eso de los maderos de San Juan. A veces, sin querer, la llamaba abuela y se enfadaba, pero de broma.
Me gustaba su casa porque era la primera del mundo que veía con dos puertas en el salón y dos en la cocina. También me gustaba su colección de pastilleros. Yo los abría todos y ella me explicaba dónde los había conseguido.
No he dicho que mi tía Amparito es mi madrina, pero yo soy la pequeña de muchos primos y no se me ve mucho. Pero es que la tía Amparito quiere a todo el mundo. Por eso que nos quiere nos hacía tartas en los cumpleaños. Pero nunca estaban dulces, así que siempre queríamos más de la de Frigo. De eso no me di cuenta hasta hace poco.
La tía Amparito detesta la leche y no comprende los vestidos de novia por encima del tobillo. Me hacía los vestidos de pequeña, a mí y a mi hermana, iguales (muchos sabéis la tortura que esto supone) pero siempre los hacía muy bonitos y nos los probaba con un patrón de papel que a mí me parecía una tontería porque hacer el vestido dos veces…
Lo de “Amparito” suena ridículo en una mujer de setenta y pico años, pero se enfada mucho si le dices Amparo. Nadie se lo dice nunca.
Es una mujer peculiar y yo la quiero mucho. Porque nunca te dice que no a nada y siempre te dice que sí.
La tía Amparito (autora: unabohemia)
puesto por: pepeltenso
La tía Amparito es realmente la tía abuela Amparito. Parece solamente un matiz, pero en lo que a mí respecta resulta una distancia enorme. Cuando yo llegaba del instituto me abría la puerta y me daba un beso en la frente. Acto seguido me conducía a la cocina donde se le podía encontrar habitualmente preparando un cocido, unas lentejas o unos callos, mientras se le ahumaban las gafas con el vapor de los pucheros.
La tía Amparito es la grandma de los cuentos, un primor bordando tapetes. Y todos las martes la misma pregunta:
- ¿Bocadillo de jamón o de paté?
- De paté Tía Amparito.
- ¿Y te hago un colacao o una caipiroska?
- Tía Amparito, ya sabes que yo soy más de caipiroskas.
Entonces la tía Amparito sacaba la coctelera del armario acristalado del salón -bajo el retrato de su difunto esposo- y nos emborrachábamos en la cocina mientras se escuchaba de fondo a los actores de “Topacio” .
Tia amparito (Autor:gsus)
puesto por: pepeltenso
De nombre Amparito (autora: Patty)
puesto por: pepeltenso
Dicen las malas lenguas, en mi familia hay varias; que cuando asomé la cabeza nadie se esperaba el resto de cuello para abajo. Será por los huevos que tengo a veces, que se sorprendió todo el mundo cuando comprobaron que era una chica. Menos mal que mi madre tenía pensado eso de Patty por lo de la Smith, porque mi abuelo tiene un cabezón del tamaño de una sandía, pero el pobre no es muy perspicaz en eso de las ideas. Hace unas navidades, le preguntó a mi madre que dónde estaban las fotos de mi bautizo, y nos descojonamos todos porque ni él ni nosotros creemos en imponer creencias, y lo de su prima la monja y lo de su hijo insultando curas… ya es para otra historia. El caso es que se dice también que mi padre y me abuelo cantaban bingo al ritmo de las contracciones de mi madre, pero cuando llegaron, mi abuelo tuvo otra de esas ideas acojonantes:
- Podríais llamar a la niña Encarna.
La cuestión es que lo dijo serio como si de verdad fuera una posibilidad. Como si la niña no fuese a tener una infancia complicada, como si Encarna fuera el mejor nombre del mundo jamás inventado.
- papá, ¿como le voy a poner a la niña Encarna? - yo tenía una novia portera que se llamaba Encarna, y bien maja que era.
Así es como mi madre se convirtió en la primera persona responsable que pensó fríamente el nombre de su hija. Seguramente por la putada de
nacer el 6 de enero y que la sandía de mi abuelo no fuera más allá del día de reyes. Lo de Patty también tiene sus coñas, si yo no digo que no, pero respiro tranquila porque lo de los nombres cala en las personas, y con toda la lógica. Lógica, que nunca vislumbraron mis antepasados. El caso más famoso de los deFrutos- Monje, es el de una tía segunda, de esas lejanas que te espachurran la cara, y llevan mucho ganchillo y te enganchas en los flecos cuando te besan con el rosa palo de labios. La tía esta tiene su aquel y parece una señora agradable, pero lleva consigo el castigo de llamarse Amparo. Si señores, la tia-amparito. Lo peor, es que su hermano se llama Agapito.
Que sí, que sí. Amparito y Agapito, mellizos solterones de profesión, estaban jodidos desde aquel polvo en aquella romería de agosto. Yo no me creo que una familia entera se aguante la risa tantos años, que no salga a conversación en bodas o en bautizos (recordatorio para mi abuelo: en el mío no, porque no tuve). La cosa es que me hacía gracia y bueno, mira oye, una anécdota más. Pero veo el caso de tantos, y rima con Gloria, (y eso que aún no sé la peculiaridad de su tia-amparito), pero debe ser algo así como querer quemar el DNI en cada pago con tarjeta.
Por favor, hay que pensarse muy mucho el tema del nombre, que es lo primero y más importante de un alguien. Y si ven a mi abuelo en maternidad, será porque vendrá del bingo o querrá tontear con las enfermeras y divagar las posibilidades médicas del Sintrón. Saludenle que es un tipo encantador. Pero ni puto caso de los nombres que sugiera: ni Amparito, ni Encarnación.
¿Decía usted? (autor: Mondo Gitane)
puesto por: pepeltenso
Entré en la tienda algo azorado y medio temblando, claro, era Noviembre ya.
No sé porqué me vino a la cabeza aquella escena de El Amigo Americano.
Me sentí como un Ripley de provincias al explicar al tendero
Que necesitaba algo a la medida, que el invierno es muy largo por aquí.
A la medida, por caro que saliese (para según que cosas, el parné no es inconveniente).
6.000 euros y dos meses (la hacemos a mano)
Una maravilla, una auténtica obra de ingeniería en látex. Vibración en todos los orificios, pilas para 1 año incluídas, cabello real, recita a Yates. Nódulos en vagina y ano. Grita al ser penetrada o golpeada. El sueño de cualquier hombre de verdad.
Le devolveré el retrato cuando reciba el encargo.
Por favor, que no se pierda, lleva 30 años conmigo.
Puede dormir tranquilo, en Sexo Viejuno semos profesionales.
Insoportable espera, inaguantable vacío… y mi retrato?
Valdrá la pena? Aburrido estoy de tanto succionador y tanto bote de Lust Plus.
Vecina, si llegara un paquete grande, deje que se lo lleven a la oficina, haga el favor. No, no es nada.
Si es que las visten como putas.
8 semanas de agonía. 60 días de ansiedad sin nombre.
Al fin, esa debe ser la furgoneta, sí, aquí es…
Firme aquí, sr. Naviera, y República.
Otra vez el temblor, dónde está esa tijera, dónde puse la bomba de la bicicleta, dónde puse el traje de neopreno?
30 años, dos meses y una hora, pero, al fin, aquí estás.
Si no fuera por esas insoportables migrañas… me da por cantar La Cumparsita.
Y ahora, tía Amparito, mientras te inundo, lucecitas de colores me cubren la vista y no puedo evitar acordarme de tu colección de muñecas. Y del tío Marcial.
Nueva propuesta
puesto por: pepeltenso
En esta ocasión la propuesta es la frase “tía Amparito”. Pero tratando de usar el concepto completo y no las palabras por separado.
Esperamos vuestros trabajos.
vas de cráneo, Alonso (autor: gsus)
puesto por: pepeltenso
DOLIENTES (autora: martanoviembre)
puesto por: pepeltenso
Paño frío sobre tus dudas,
me pides,
cuando la cabeza te bulle
de fiebre de huidas.
Agrias cápsulas de besos,
me pides,
tristes sedantes sintéticos
para encubrir sufrimiento.
Crónico amor,
estas manos mías,
sólo tú
ves enfermeras,
sólo tú,
ves salvadoras,
desde que te hallé,
como a Dámaso Alonso,
acurrucado junto a tu dolor.


