Esta entrada se escribió el día Lunes, Diciembre 17th, 2007 a las 6:39 pm y se archivó bajo Tia Amparito, Edryas. Puedes seguir las respuestas a esta entrada siguiendo el RSS 2.0 feed. Puedes Dejar una respuesta, o trackback desde tu propia web.


Escribiendo berberechos
Pensad bivalvos, pensad
Tía Amparito (autora: Edryas)
Mi tía Amparito a todo te dice que sí y nunca te dice que no aunque te lo lleve diciendo una hora. Y es que mi tía Amparito es de otro siglo, de ese en que durante la infancia uno iba y vivía una guerra, ya ves tú. Se cuenta que caminaba por Madrid en brazos de su padre, mi abuelo, mascando una chuleta y que mi abuelo se calló por un pequeño precipicio quedándose inconsciente unos minutos. Cuando despertó distinguía claramente los berridos de la niña Amparito que había perdido su chuleta. Bastante le importaba a ella su padre.
Mi tía Amparito es, ante todo, discreta (es por eso, sobre todo, que no te dice nunca que no y a todo te dice que sí) y siempre me hacía aserrín-aserrán aunque yo no entendía qué era eso de los maderos de San Juan. A veces, sin querer, la llamaba abuela y se enfadaba, pero de broma.
Me gustaba su casa porque era la primera del mundo que veía con dos puertas en el salón y dos en la cocina. También me gustaba su colección de pastilleros. Yo los abría todos y ella me explicaba dónde los había conseguido.
No he dicho que mi tía Amparito es mi madrina, pero yo soy la pequeña de muchos primos y no se me ve mucho. Pero es que la tía Amparito quiere a todo el mundo. Por eso que nos quiere nos hacía tartas en los cumpleaños. Pero nunca estaban dulces, así que siempre queríamos más de la de Frigo. De eso no me di cuenta hasta hace poco.
La tía Amparito detesta la leche y no comprende los vestidos de novia por encima del tobillo. Me hacía los vestidos de pequeña, a mí y a mi hermana, iguales (muchos sabéis la tortura que esto supone) pero siempre los hacía muy bonitos y nos los probaba con un patrón de papel que a mí me parecía una tontería porque hacer el vestido dos veces…
Lo de “Amparito” suena ridículo en una mujer de setenta y pico años, pero se enfada mucho si le dices Amparo. Nadie se lo dice nunca.
Es una mujer peculiar y yo la quiero mucho. Porque nunca te dice que no a nada y siempre te dice que sí.
4 bivalvos dijeron a “Tía Amparito (autora: Edryas)”
Di algo, bivalvo:

Diciembre 17th, 2007 at 6:48 pm
yo digo,
que por este relato realista(que no surrealista)
la propuesta de la tia amparito
ha merecio muy mucho la alegria(que no la pena).
Diciembre 17th, 2007 at 6:58 pm
la verdad es que mola
Diciembre 17th, 2007 at 7:35 pm
no he podido acabarlo, de la pura emoción que destila el texto. Ahora, inevitablemente, tengo que echarme al coleto medio litrejo de absenta para obviar lo evidente: nunca podré escribir así. Sob Sob.
Abril 18th, 2008 at 7:13 am
Hay que cuidar la ortografía…
se calló es que no dijo nada…
…y el pretérito imperfecto de caerse es se cayó…