

Escribiendo berberechos
Pensad bivalvos, pensad
Archive for the 'Patty' Category
De nombre Amparito (autora: Patty)
Author: pepeltenso
Dicen las malas lenguas, en mi familia hay varias; que cuando asomé la cabeza nadie se esperaba el resto de cuello para abajo. Será por los huevos que tengo a veces, que se sorprendió todo el mundo cuando comprobaron que era una chica. Menos mal que mi madre tenía pensado eso de Patty por lo de la Smith, porque mi abuelo tiene un cabezón del tamaño de una sandía, pero el pobre no es muy perspicaz en eso de las ideas. Hace unas navidades, le preguntó a mi madre que dónde estaban las fotos de mi bautizo, y nos descojonamos todos porque ni él ni nosotros creemos en imponer creencias, y lo de su prima la monja y lo de su hijo insultando curas… ya es para otra historia. El caso es que se dice también que mi padre y me abuelo cantaban bingo al ritmo de las contracciones de mi madre, pero cuando llegaron, mi abuelo tuvo otra de esas ideas acojonantes:
- Podríais llamar a la niña Encarna.
La cuestión es que lo dijo serio como si de verdad fuera una posibilidad. Como si la niña no fuese a tener una infancia complicada, como si Encarna fuera el mejor nombre del mundo jamás inventado.
- papá, ¿como le voy a poner a la niña Encarna? - yo tenía una novia portera que se llamaba Encarna, y bien maja que era.
Así es como mi madre se convirtió en la primera persona responsable que pensó fríamente el nombre de su hija. Seguramente por la putada de
nacer el 6 de enero y que la sandía de mi abuelo no fuera más allá del día de reyes. Lo de Patty también tiene sus coñas, si yo no digo que no, pero respiro tranquila porque lo de los nombres cala en las personas, y con toda la lógica. Lógica, que nunca vislumbraron mis antepasados. El caso más famoso de los deFrutos- Monje, es el de una tía segunda, de esas lejanas que te espachurran la cara, y llevan mucho ganchillo y te enganchas en los flecos cuando te besan con el rosa palo de labios. La tía esta tiene su aquel y parece una señora agradable, pero lleva consigo el castigo de llamarse Amparo. Si señores, la tia-amparito. Lo peor, es que su hermano se llama Agapito.
Que sí, que sí. Amparito y Agapito, mellizos solterones de profesión, estaban jodidos desde aquel polvo en aquella romería de agosto. Yo no me creo que una familia entera se aguante la risa tantos años, que no salga a conversación en bodas o en bautizos (recordatorio para mi abuelo: en el mío no, porque no tuve). La cosa es que me hacía gracia y bueno, mira oye, una anécdota más. Pero veo el caso de tantos, y rima con Gloria, (y eso que aún no sé la peculiaridad de su tia-amparito), pero debe ser algo así como querer quemar el DNI en cada pago con tarjeta.
Por favor, hay que pensarse muy mucho el tema del nombre, que es lo primero y más importante de un alguien. Y si ven a mi abuelo en maternidad, será porque vendrá del bingo o querrá tontear con las enfermeras y divagar las posibilidades médicas del Sintrón. Saludenle que es un tipo encantador. Pero ni puto caso de los nombres que sugiera: ni Amparito, ni Encarnación.
read comments (2)
Escribiendo berberechos (Autora: Patty de Frutos)
Author: pepeltenso
no reconozco la última cuerda de mi guitarra,
de profesión costurera de almas,
aclimatora de finales hollywodienses,
polvo del filo del cuchillo de un ex-suicida.
siempre a prueba y “necesita mejorar”,
en la cartilla de la incredulidad social.
pasadora de quinta a primera,
empatía de superstar
y ceguera de firmamento.
me masturbo, de repudio, me lamento,
lamedora de viejos cuentos,
y amante inconsciente pero amante de verdad.
necesito música, colecciono sonrisas,
soy fumadora de cabezas
y jugadora de roll pro-viciosas.
hechicera de hechos,
utópica, ilógica, polifacética
… y escritora de berberechos.
